LAS CINCO ESCOBAS Y LAS AMIGAS HERMANAS
Marzo 3
Querido Diario:
Si en el reino mortal es una
cosa honorable colgar de las paredes los títulos universitarios, en el reino
mágico, es un logro similar tener el certificado de admisión a la Universidad
Mágica. En este momento, estoy decidiendo desde qué ángulo del comedor de mi
departamento se va a ver mejor el diploma que me va a llegar mañana por la
mañana a través de Brisa. El del C.E.M, quedó en la biblioteca, encima del
estante más alto.
Alto tuve que llegar para
obtener la membrecía de elite. Y casi me lo niegan, porque no pude evitar mi
transformación en Veela Guerrera. Pero no se puede contra la naturaleza. Por un
lado, la consigna era volar más alto que Sigfrid y por el otro, no se debía
recurrir a hechizos de Transformación y Mimetismo. Las Veelas nacemos con la
capacidad de volar, aunque el aprendizaje lleva su tiempo, así como el
desarrollo de cada ave genética con la que nos identificamos. El punto era que
yo había superado la prueba, pero la falta de oxígeno me había obligado a
desplegar las alas.
- Es un proceso
natural y perfectamente plausible. – decía Alexia.
- Desde esa
altura, no se pueden ver varitas, ni escuchar la pronunciación de hechizos. –
retrucaba la directora del C.E.M.
- ¿Qué hay de
la magia No Verbal? – preguntó Vanessa, buscándole la quinta pata al gato.
- Es muy chica
para desarrollar ese poder…
- Lo hace
perfectamente desde que ingresó al colegio, lo testifico.
- ¡Hmm! – la
directora se quedó pensando, y llegó a una conclusión – Vamos a consultarlo con
la Jefa de la casa Lynch y a estudiar el legajo de la candidata con
detenimiento, recién entonces, validaremos el ingreso.
Por supuesto, la profesora
Samantha fue tajante y directa.
- Ningún
estudiante puede tener acceso a los legajos de otros. Y en cuanto a la validez
del ingreso de la señorita Kapatelis al Club Estelar de Magia, les diré por
experiencia propia, que sólo una Veela de Fénix Rojo puede superar la altura
del vuelo de un Águila Calva Americana. Y por la juventud de vuestra candidata,
la transformación en ave genética debió coincidir con su ciclo menstrual…
¿Alguna de ustedes conoce un hechizo para indisponerse a voluntad? – las juezas
se retiraron en silencio, con la firma y el sello de la vice rectora Fletcher
en el pergamino rosado que minutos más tarde me entregarían. Hay verdades que
no se discuten.
Lo que sí se tuvo que discutir
entre el rector McCleod y el primer Ministro de Gobierno Mágico fue mi carrera
universitaria. Se decidió que lo más conveniente era que estudiara tres
carreras consecutivas: Derecho Mágico, Alquimia Medicinal y Economía del Reino.
La premura de la guerra me lleva a elegir iniciar mis estudios en Alquimia
medicinal, junto con Lissa y luego doctorarme en Defensa contra la magia
prohibida. El resto se verá. Aunque ya la biblioteca de mi departamento se está
poblando de cuanto libro me obsequian las editoriales, debido a mi promedio en
el examen de ingreso.
Comentarios
Publicar un comentario