LAS CINCO ESCOBAS Y LAS AMIGAS HERMANAS
IX – La Ley de la Primera Excepción
Marzo 21
Querido Diario:
Estamos en pleno
vuelo, Lissa duerme apoyada en mi hombro y yo observo divertida cómo las
azafatas tratan de manejarse con los elementos que se renuevan continuamente.
A veces envidio
un poco a mi hermana. Ella tuvo un noviazgo discretísimo, casi rayando en lo
secreto y hoy está lista para un matrimonio feliz. En cambio yo… todavía lucho
como al principio, como si las leyes aún no me terminaran de favorecer…
Recuerdo bien esa
tarde que le dio un giro de ciento ochenta grados a mi situación sentimental.
La tía Ivanka me
citó en un café, un sábado por la tarde y allí me explicó muchas cosas que yo
estaba ansiosa por saber…
- ¿Cómo te estás llevando con el grupo nuevo?
- Bastante bien, por suerte.
- ¿El colegio de magos?
- Placentero…
- ¿Placentero? ¿Cómo así?
- Tengo todo lo que me gusta y me ofrece un cable a tierra…
- ¿Ian?
- Sigue igual. Es lo único que no cambia.
- Ese noviazgo no deseado te está haciendo las cosas difíciles…
- Es una piedra en el zapato, que no logro sacarme.
- Hay disposiciones que tu bisabuela no llegó a enseñarte y que tu
pequeño fénix aún no sabe expresar.
- Eso me dijiste.
- Las veelas somos una raza casi en vías de extinción… hemos estado
peor, créeme, y por eso mismo se modificaron algunas leyes matrimoniales.
- ¿Por ejemplo?
- El castigo por infidelidad, las promesas, la virginidad, el sexo
sin fines de perpetuidad de la especie… la lista es larga. Pero lo que
necesitas saber es que no todo está perdido por un papel que tiene un alto
porcentaje de posibilidades de caer en la nulidad.
- ¡Ajá!
- Hay causales que son básicas para eso: Uno, que la bruja haya
perdido la virginidad con otro mago, semimortal, mortal o semihumano, al
momento de firmar el contrato. Dos: que al mago contrayente le haya ocurrido lo
mismo. Tres: que una vez firmado el contrato, la bruja o el mago sea infiel.
Cuatro: el más importante, que al momento de la firma, el mago esté ligado a
una promesa veélica…
- Pero la promesa se hizo después de la firma del contrato…
- ¡Hmmm!... Tendrás que averiguar si hay otras causas…
- Yo más que un beso no le dí…
- ¡Ajá! Pero él a ella no la quiere y corre todo el tiempo detrás de
cada cosa que haces.
- Eso es cierto… vive para mí… a pesar de todo.
- Ahora bien… lo que necesitas es informarte acerca del pasado de la
chica que sale con él,
- Y… se dicen cosas…
- ¿Como cuáles?
- Ella es mayor que él, dos años. Repitió el primer año. Cuando cursó
esa segunda vez, se empezó a acercar a los pasantes universitarios. El propio
rector Mc Cleod llamó a su familia “un dolor de cabeza”.
- Hmmm…
- Sería cuestión de ahondar en esos rumores…
- Con discreción.
- Sí, claro. Voy a ver cómo lo encaro.
- Hay un detalle más: tienes la ventaja del divorcio de los padres de
Ian. Primero ocúpate de conversar con Alexia y ponerla al tanto de lo que te
estoy contando.
- ¡Desde luego!
- Y reconcíliate con ese pobre muchacho… por ti y por los dos.
- Ya va siendo tiempo. Hace casi un mes que lo trato como si fuera un
ente, ¡pobre!
- Tienes mucha fuerza de carácter.
- Eso dicen.
- Y es lo que una soberana debe tener… Bien… ¡Pidamos ese café, que
hace frío!
- ¡Claro! – la tarde siguió.
Comentarios
Publicar un comentario